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¿Un nuevo Bretton Woods? PDF Imprimir E-Mail

El último número de Temas para el Debate está dedicado a la nueva arquitectura internacional y en él escribo un artículo sobre la nuevas instituciones económicas que en mi opinión serían necesarias y sobre los principios que deberían inspirarlas. Lo transcribo a continuación.

¿Un nuevo Bretton Woods?

Es habitual que en los últimos tiempos se tome constantemente como referencia para hacer frente a la actual crisis a los acuerdos de la Conferencia Monetaria y Financiera de las Naciones Unidas que se celebró en el Hotel Mount de Bretton Woods, durante el mes de julio de 1944.
El propio presidente del Banco Central Europeo ha reclamado volver a la "disciplina" monetaria que allí se impuso y muchos intelectuales progresistas reclaman que se celebre algo parecido para darle la vuelta al actual orden financiero internacional.
Las comparaciones son odiosas y no siempre apropiadas, y seguramente eso ocurra aún más en este caso.
El contexto político, económico y social internacional en el que se celebró la conferencia de 1944 es muy distinto al actual.
Para empezar, los países participantes se encontraban en guerra y habiendo vivido antes una larga recesión económica que hacía inexcusable poner soluciones sobre la mesa. Hoy día no vivimos en plena guerra mundial y la crisis, aunque bien es verdad que puede ser larga y muy traumática, no ha hecho más que empezar, de modo que es más fácil retrasar las medidas que pudieran ser traumáticas.
Con todo, la preparación de la Conferencia de 1944 llevó más de tres años de debates y discusiones previas.
Por otro lado, en 1944 había una gran potencia en el mundo occidental, en ascenso y cuyo liderazgo nadie podía poner en cuestión. No solo en el terreno político y militar sino también en el económico. Estados Unidos tenía un Producto Nacional que representaba en aquellas fechas casi la mitad del mundial y disponía del 80 por ciento de las reservas de oro existentes en el mundo.
Es verdad que Estados Unidos sigue siendo actualmente el motor de la economía mundial y que su influencia y poder es impresionante pero también que sus debilidades son cada vez más evidentes y que se encuentra en el inicio de su ocaso como potencia hegemónica. Ahora, y en los años venideros, no le será tan fácil como entonces imponer su voluntad al resto del mundo. Y si lo consiguiera, los resultados no serían tan mutuamente provechosos y estabilizadores.
Además, en aquellas fechas existía ya un bloque de países que a pesar de todas sus miserias y deficiencias representaban una alternativa al mundo occidental, de modo que éste debía cuidarse mucho de aparecer y actuar con la prepotencia de quien se cree que representa  la única vía de desarrollo social posible. Ahora mismo, y como resultado de la gran derrota sufrida en los años ochenta y noventa no sólo por el llamado "campo socialista" sino por las ideas y las prácticas políticas más o menos contrarias al capitalismo, no hay apenas referencias decisivas ni contrapesos importantes a escala internacional.
Por otro lado, y en el lado de las ideas, también se puede destacar que, por primera vez, se venía de unos años largos en los que las políticas liberales habían mostrado una incapacidad material para hacer frente a los problemas del desequilibrio económico. El liberalismo era una ideología derrotada por los hechos y así los reconocían incluso muchos de sus más conspicuos representantes. Por el contrario, en la actualidad, y por mucho que el origen de la crisis se quiera achacar, y con razón, a las políticas neoliberales, lo cierto es que no se puede decir que los principios que las infunden estén puestos en cuestión. Se critica al fundamentalismo de mercado pero a la hora de la verdad se sigue insistiendo en bajar impuestos, en mantener a raya la intervención pública, en mantener los privilegios del capital privado.
Finalmente, en 1944, y en los años siguientes como consecuencia de todo lo anterior, no solo se cerraba un periodo sino que se abría otro con un régimen productivo bien distinto. Me refiero al de producción en masa que garantizaba al mismo tiempo una expansión masiva de los mercados y salarios directos, indirectos y diferidos suficientes para mantener la demanda agregada y también el consenso social.
No podía ser de otra manera como consecuencia del equilibrio de clases que entonces existía y que convenía mantener dada la existencia de un imaginario alternativo en el llamado campo socialista, dando así lugar al pacto social sobre el que se sustentó el Estado del Bienestar.
En los años de Bretton Woods y en los que siguieron, las potencias occidentales se enfrentaban a sí mismas tratando de que el capitalismo no colapsara por la presión de la alternativa socialista encabezada por la antigua URSS (presente en la Conferencia aunque no ratificara los acuerdos). Hoy día, en todo caso se enfrentan a la posibilidad de colapsar pero solo como exclusivo resultado de su desastroso funcionamiento.
Hay muchas diferencias, pues, como para pensar que la historia pudiera repetirse. Pero eso es una cosa y otra no reconocer la vigencia que en estos días tiene Bretton Woods como momento catártico que fue, como punto de inflexión en el que se establecieron normas, instituciones y políticas que abrieron una nueva época.
Es en este sentido en el que cabe demandar un nuevo Bretton Woods aunque las condiciones de partida y los puntos de llegada tendrían que ser lógicamente muy diferentes.
Lo que está hoy día en juego ya  no es la articulación financiera de un bloque de países frente a otro, ni siquiera la consolidación de un orden financiero que impida que se produzcan de nuevo episodios como los que estamos viviendo.
Cuando el sistema financiero ha saltado por los aires y la economía mundial se encuentra sin savia y al borde de una depresión mundial, el problema que se está  planteando es el del gobierno del mundo, el del funcionamiento de las instituciones básicas que pueden proporcionar un mínimo de orden y satisfacción básica y, por supuesto, el de los principios morales en que todo ello ha de basarse y hacerse posible.
En ese sentido, me atrevería a hacer una comparación entre lo que aportaron a la situación económica los acuerdos de 1944 y lo que hoy día me parece que se necesita.
En resumidas cuentas, Bretton Woods ofreció tres grandes instrumentos a los países occidentales: autoridad, reglas e instituciones. La primera fue la de Estados Unidos; las reglas, sobre todo de disciplina monetaria; las instutuciones, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.
Ahora serían necesarios esos tres ingredientes pero, en mi opinión, con contenidos concretos muy diferentes.
La autoridad es hoy día un elemento fundamental para poder afrontar con éxito los problemas económicos pero ha de ser plenamente compartida. No es aceptable hoy día que las relaciones económicas internacionales estén supeditadas al poder imperial de Estados Unidos, por un lado, y al corporativo de las grandes empresas y entidades financieras, por otro. Ni que el poder relevante sea el que deriva directamente de la fuerza en los mercados. Hace falta, por el contrario, multilateralidad, poder compartido y contrapesado, centralidad pero unida a una radical y deliberante democracia. Y mucha política, es decir, ciudadanía, para dirigir a la economía.
Urgen también nuevas reglas. Y aquí quizá Bretton Woods pudiera quedar más actual que en cualquier otro campo porque no en vano allí fue donde se alcanzaron acuerdos que hoy día podrían seguir teniendo semejante actualidad, como los relativos al control de los movimientos de capital. Si a la vista de lo que hoy día está sucediendo en la economía mundial hay alguna exigencia evidente y principal no puede ser otra que la necesidad de controlar los movimientos financieros de capital por tres razones fundamentales. Primero para evitar su deriva especulativa, segundo para reconducir la actividad bancaria a su función originaria y también para disponer de los recursos que requiere la actividad productiva y la redistribución de la renta a escala global.
Naturalmente, ahora se precisan también instituciones pero tampoco pueden ser las de antes, concebidas como imágenes vicarias del poder estadounidense sino de poder efectivo compartido, lo que no es solamente una cuestión de votos. ¿Cómo puede entenderse que los problemas de la economía mundial los resuelvan solo un puñado de naciones, por muy alto que sea su porcentaje en el PIB mundial?

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Ingenuo (Unregistered) 2009-01-13 17:01:18

"Cuando el sistema financiero ha saltado por los aires y la economía mundial se encuentra sin savia y al borde de una depresión mundial, el problema que se está planteando es el del gobierno del mundo, el del funcionamiento de las instituciones básicas que pueden proporcionar un mínimo de orden y satisfacción básica y, por supuesto, el de los principios morales en que todo ello ha de basarse y hacerse posible."
¡Que palabras tan bonitas!
¿Que deben pensar, si pueden leerlas, los palestinos de Gaza?
¿Se acabará la exportación de armas a Israel?
¿Un nuevo Bretton Woods?
Pedro Marín del Valle (Unregistered) 2009-01-13 19:48:48

Muy interesante tu articulo que analiza el desarrollo del modelo económico del sistema capitalista mundial. Ami modo de ver le falta profundizar en varias cosas importantes.
En el 44, había una influencia muy importante de los partidos comunistas en los paises europeos, que habían jugado un papel fundamental en la lucha contra el fascismo y por la democracia social y política en Europa, que obligó a los partidos socialistas a adoptar políticas socialdemócratas, y que permitieron el desarrollo de las políticas del "estado de bienestar", fundamentalmente en los paises del norte de Europa. En ello también influyó la existencia del bloque soviético, que hasta esas fechas no había desarrollado las políticas económicas del estalinismo, pues lo que había desarrollado era la política económica de guerra.
Otro elemento exento en el análisis acerca de las alternativas actuales, es la consecuencia de la desaparición de los partidos comunistas en Europa, el giro neoliberal en estos últimos veinte años de los partidos socialistas, y la inexistencia de una alternativa nítida de izquierdas en Europa que pueda influir en las polítias económcas mundiales.
Consecuencia de esto último, aunque la derrota de la polítca económica del capitalismo es un hecho objetivo, dista mucho para que las condiciones para un cambio hacia una poítica más social, no ya socialista, pueda abrirse paso a nivel europeo, y mundial, además de las situaciones existentes en Asia y Africa.
Menos mal que nos queda latinoamérica, y su luz de dignidad y firmeza, la revolución cubana, y el avance bolivariano, que están alumbrando una luz de esperanza para el resto de la humanidad, también para Europa.
¿Un nuevo Bretton Woods?
Pedro Marín del Valle (Unregistered) 2009-01-13 20:41:28

Muy interesante tu artículo, que sin duda aporta ideas importantes para el analisis de una alternativa económica a la situación actual, desde una perspectiva no capitalista.
A mi entender, faltan algunas reflexiones importantes para entender la actual situación, fundamental para la busqueda de alternativas democráticas, progresistas y de izquierdas.
En el 44, fue posible introducir elementos de freno al capitalismo, debido a que en Europa existían potentes partidos comunistas, que habían desarrollado una lucha ejemplar contra el fascismo y por la democracia, que obligaron a los partidos socialistas a defender políticas socialdemócatas, que permitieron el desarrollo del "Estado de bienestar" fundamentalmente en el norte de Europa. En ello, influyó enormemente la existencia de la URSS y el bloque soviético, que entonces no había desarollado la política eonómica estalinista, sino la política económica de guerra, que permitió la derrota del fascismo. De no ser así, ¿se habría creado el 2º frente?, ¿y cuanto más hubiera durado Hitler?.
Sobre la alternativa actual, hay que valorar la inexistencia, o existencia casi residual de los partidos comunistas en Europa, la sumisión de los partidos socialistas a las políticas neoliberales en estos últimos veinticinco años, la desaparición de sindicatos de clase europeos que confronten las políticas neoiberales en las empresas y en la sociedad, y faciliten la toma de conciencia de clase entre los trabajadores, y la inexistencias de fuerzas sindicales y políticas de izquierdas que elaboren una política alternativa real al capital en Europa.
La situación en Asia y Africa no es nada alagüeña para confrontar la situación.
Menos mal que nos queda latinoamérica, que tiene su luz en la firmeza y dignidad de la revolución cubana, y en el progreso de la alternativa bolivariana.
Todos estos hechos deberán analizarse con objetividad y profundidad, si queremos desarollar una alternativa al modelo de la barbarie capitalista, que no puede ser otro que la alternativa socialista, democrática y plural en lo económico y en lo político.
Pedro Marín del Valle (Unregistered) 2009-01-13 20:42:25

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¿Un nuevo Bretton Woods?

Pedro Marín del Valle (Unregistered) 2009-01-13 19:48:48

Muy interesante tu articulo que analiza el desarrollo del modelo económico del sistema capitalista mundial. Ami modo de ver le falta profundizar en varias cosas importantes.
En el 44, había una influencia muy importante de los partidos comunistas en los paises europeos, que habían jugado un papel fundamental en la lucha contra el fascismo y por la democracia social y política en Europa, que obligó a los partidos socialistas a adoptar políticas socialdemócratas, y que permitieron el desarrollo de las políticas del "estado de bienestar", fundamentalmente en los paises del norte de Europa. En ello también influyó la existencia del bloque soviético, que hasta esas fechas no había desarrollado las políticas económicas del estalinismo, pues lo que había desarrollado era la política económica de guerra.
Otro elemento exento en el análisis acerca de las alternativas actuales, es la consecuencia de la desaparición de los partidos comunistas en Europa, el giro neoliberal en estos últimos veinte años de los partidos socialistas, y la inexistencia de una alternativa nítida de izquierdas en Europa que pueda influir en las polítias económcas mundiales.
Consecuencia de esto último, aunque la derrota de la polítca económica del capitalismo es un hecho objetivo, dista mucho para que las condiciones para un cambio hacia una poítica más social, no ya socialista, pueda abrirse paso a nivel europeo, y mundial, además de las situaciones existentes en Asia y Africa.
Menos mal que nos queda latinoamérica, y su luz de dignidad y firmeza, la revolución cubana, y el avance bolivariano, que están alumbrando una luz de esperanza para el resto de la humanidad, también para Europa.



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Arturo (Unregistered) 2009-01-13 23:42:41

Estimado Juan:

Desde que conozco esta página web, siempre he compartido tu análisis sobre los problemas que está ocasionando la política neoliberal en la Economía. Me gusta que exijas para ella racionalidad y control ; o sea, Planificación. Voy a explicarte porqué estoy de acuerdo contigo.

Pertenezco a la generación de economistas que disfrutó del espléndido verbo que desplegaba en sus clases de Somosaguas aquél maestro que se llamaba Don Enrique Fuentes Quintana a finales de los estimulantes años sesenta del pasado siglo. No he vuelto a escuchar ninguna conferencia con semejante calidad en el lenguaje.

Recuerdo en particular las triquiñuelas que nos contaba sobre el PPBS, que era algo así como un Sistema de Presupuesto Planificado por Programas implementado en EEUU, y del que guardo sus apuntes y algún libro interesante al respecto.

Puedes hacerte la idea, por lo tanto, querido Juan, de que mamé Economía en los pechos de D. Enrique y en los del todavía keynesiano Luis Angel Rojo. Por entonces, Carlos Solchaga y Julio Segura eran simples PNN`s de la Facultad.

Permíteme que continúe esta historieta.

Hace unos pocos años (algo así como tres), digamos que en 2.005, tropecé en una calle de Madrid con D. Enrique. Lo observé bastante consumido por la enfermedad que terminó con él, pero me animé a presentarme como antiguo alumno suyo. Los dos sabíamos que había sido el impulsor de los Pactos de la Moncloa de 1.977 y de todo lo que había sucedido después. Cuando le dije que había tenido el honor de asistir antiguamente a sus lecciones, el hombre se alegró por saludarme y creo recordar que, de una manera bastante escéptica, me añadió ?pero eso es algo que le puede pasar a cualquiera?. Percibí en él cierto fracaso.

Eso me lo dijo el más brillante economista español que he conocido personalmente ; el que me había enseñado lo que significaba Bretton Woods y calificado mis exámenes en unas asignaturas clave de la carrera.

Durante esos estudios, yo había aprendido que Keynes salvó al Capitalismo de la Gran Depresión de los años treinta, renunciando al ?laissez faire? e implantando cierta regulación-planificación de la Economía. Y eso había sucedido cuando la URSS estaba dando ejemplo de lo que podía conseguir una Economía socialista planificada.

Después sucedió que, allá por 1.974, el Capitalismo provocó Estanflación, dándole pie al Nobel Hayek y a su monaguillo Milton Friedman para que convencieran a la Academia de que había que enterrar bajo siete llaves al bueno de Keynes y volver al ?laissez faire?. Precisamente cuando la URSS empezaba a dar síntomas de su futura implosión.

Finalmente hemos asistido a la hecatombe del modelo Friedman.

Querido Juan : mi permanente duda cartesiana me obliga a preguntar ahora ¿no será que el modelo de Economía Capitalista es lo que falla?

Ni el Capitalismo marshalliano de ?laissez faire?, ni el keynesiano ?regulado?, ni el friedmaniano ?globalizado? resuelven los problemas de la humanidad.

¿No será la solución el Socialismo de verdad? El de la Planificación internacional de los recursos. El que erradica el beneficio privado como paradigma.

Disculpa esta digresión y recibe un cordial saludo
Ese no es el camino
Liborio Guaso (Unregistered) 2009-01-14 00:07:50

Torres yo creo el camino es la cooperacion internacional, si creamos los
organismos que dominen la economia , los corrompen.
Si tu observa bien veras que ese ha sido el principal enemigo del sistema
siempre ha sido la relacion de cooperacion entre los pueblos.
Chaves es enemigo del sistema porque busca el intercambio directo y lo
mas justo posible entre los pueblos, no hay otra cosa.
Del caso de Cuba, ni hablar.
Por ejemplo, aqui MIami se lleno de alamacenes para dedicarse a traer la
mercencia de China, cambiarle la etiqueta y venderla en Latinoamerica
como Made in USA, por supuesto con un 500 % de ganancia.
La cooperacion debe ser el germen que cambie la mentalidad de explotacion
entre los pueblos.
Y no nos olvidemos nunca : El dinero no puede ser una mercancia, es el
truco basico en toda la magia para acabar con el mundo.
¿Un nuevo Bretton Woods?
Mingo (Unregistered) 2009-01-14 05:33:43

El esfuerzo es interesante, sin mostrarse más que un interesante esfuerzo.
Entre los problemas a citar no está más lejos que anunciar, sin mientras existir, el de ninguna sociedad democrática (a menos que la "democracia burguesa" sea tal democracia y, entonces, no dominada por el capital), puesto que ella es la última en decidir nada acerca de las decisiones que toman las grandes autoridades dentro del concierto financiero mundial, i. e. G - 7.
Y esto es solo para demostrar de que aquello que lo cual se ha venido hablado en tanto nada ha de ver con la realidad, más que el de anunciar una agenda de salamente buenos y píos deseos utópicos.
El auténtico problema es primero con definir con antelación cuál habrá de ser la base del numerario que actúe en calidad de patrón monetario internacional (aunque así mientras se señale ahora el de una canasta de divisas, como más o menos corresponde a la actualidad y con tipo de cambios flexibles). Empero, hete aquí pues que, a pesar de lo mismo, esto fue lo que acabó estallando precisamente.
Y sin embargo, esto todavía no resulta con advenir al asunto más trascendental del problema monetario, sino precisamente el de definir ante todo y sobre todo: cuál habra de ser la política monetaria que por conveniencia acepten regirse las naciones que la suscriben. Y como bien podrás mientras observar, por ejemplo, las del euro no satisfacen a muchos. Y estos pequeños detalles - problemas solamente pueden alcanzar a dirimirse entre naciones, de ellas los especialistas en monetaria, etc. Y, puedo ahora jurarlo, nada que ver con todo ante ninguna sociedad del tipo democrático que se quiera, puesto que mientras no sabrá la misma de lo aquello cuanto siquiera se habla. Y esto es enteramente comprensible.
Y si lo digo es porque fue la política monetaria aplicada por el estulto Mr. Bush lo que acabó con su "gallina de los huevos de oro". Sea pues, con sobreinundar al mundo en dólares carente de cualquiier reserva monetaria.
Solo, por favor repara en el último déficit anual Federal que este imbécil arrojó sobre las espaldas del mundo: ¡más de 1 billón de dólares U. S.! Claro está, después de permanecer 8 años seguidos arrojando, sin piedad ni rubor, déficits al mundo (inflación permanente) y, al propio tiempo, manipulación de tasas de interés del 1 %, estilo Allan Greenspan.
¿Qué banquero así no está pues conminado a robar si, al fin y al cabo, aspira a subsistir con esta ralea de pares de genios? financieros?
A esperar
Pablo (Unregistered) 2009-01-14 12:45:50

Al menos en los proximos meses o años no podemos esperar nada parecido a Bretton Woods.
La constitucion europea lleva empantanada meses por que no hay manera de que los paises se pongan de acuerdo, asi que un acuerdo mundial sobre algo importante es impensable.

Yo me conformo con que se pongan de acuerdo en las pequeñas cosas importantes: Acabar con los paraisos fiscales, hacer inviable (via impuestos por ejemplo) la especulacion sobre materias primas o divisas, favorecer la reinversion de los beneficios en la economia productiva, que las bolsas de todo el mundo eliminen todos los instrumentos especulativos que han ido fabricando (compra de acciones a credito, etc), que los bancos se dediquen a lo suyo y no conviertan en especuladores involuntarios a los depositarios, etc.

El confiar en organismos internacionales tipo FMI para que solucionen los problemas economicos es ilusorio. Ahi está el caso de la ONU, incapaz de solucionar los problemas politicos.

Por supuesto que hay quien aboga por saltarse todos los pasos y nos dice que "Menos mal que nos queda latinoamérica" , "alternativa al modelo de la barbarie capitalista", bueno yo le diria que cuando se quiere fabricar algo, normalmente se empieza por un prototipo, y si en este caso el prototipo es Venezuela a mi no me gusta nada como ejemplo de forma de vida. Venezuela tiene muchisimo petroleo y a pesar de eso la vida de los venezolanos no es nada comoda. Segun un informe que lei, en Venezuela se producen 32 asesinatos cada dia (sin contar los "crimenes pasionales" decia). Esto nos da que cada mes son asesinadas 1000 personas, ¡ mas que en toda la guerra de Gaza ! . En fin, yo personalmente prefiero un modelo mas tranquilo.
FRACASO DEL SOCIALISMO
Jorge.E.O. (Unregistered) 2009-01-15 16:13:38

Existen varios socialismos, desde el socialismo utópico, pasando por el socialismo marxista hasta llegar a su primo hermano, el nacionalsocialismo -nazi- alemán. Pero, ¿qué tienen en común estas tendencias, cuyos integrantes pasaron tanto tiempo tratando de diferenciarse entre sí? Algo fundamental: la desconfianza o desprecio por la autonomía del individuo y la insistencia en politizar y planificar centralmente las actividades de una sociedad.Lo que realmente implica es la planificación central.
Independientemente de las aparentes buenas intenciones y argumentos de quienes nos proponen este modelo social, el socialismo fracasó y fracasará siempre que se intente.
Dado que el valor es subjetivo y los precios reflejan la suma de esa subjetividad y la escasez de un bien, un sistema económico o industria que no cuente con precios libremente fijados ?reales- va a desembocar siempre y cada vez en la entropía y el retroceso económicos.
A diferencia de lo que Marx pensaba, el mercado no representa una "anarquía de la producción": es el único mecanismo capaz de coordinar cientos de miles de actividades simples y complejas hacia la elaboración de bienes que eleven la calidad de vida del consumidor final. A través del sistema de precios se reflejan millones de gustos, preferencias y disponibilidad de bienes productivos y de consumo. ¿Es perfecto? Nada humano lo es. ¿Existe desperdicio e ineficiencia en muchas ocasiones? Por supuesto, pero su alternativa es peor. Sencillamente no hay reemplazo para el sistema de precios, que refleja las prioridades sociales y guía el proceso económico. Intentar sustituirlo con planes nacionales, regulaciones económicas o nacionalizaciones es un esfuerzo vano y económicamente destructivo.
La socialización de la agricultura había ya acabado con la vida de millones de personas por hambrunas en la naciente U.R.S.S., cuando Lenin decide aplicar la llamada Nueva Política Económica (NPE). Lenin, un marxista de formación, introduce entonces y por emergencia los primeros elementos de capitalismo cabal en Rusia. Reprivatiza alrededor del 4% de granjas colectivizadas, elimina ciertos controles, y establece el patrón oro (moneda dura) con respaldo para el rublo. Estos incipientes elementos de capitalismo fueron responsables por la supervivencia material del pueblo ruso. Ese pequeño porcentaje de kulaks que recuperaron su propiedad, generaron el 28% de la producción agrícola de la U.R.S.S. durante los siguientes 70 años. Tan concientes estaban los soviéticos de que los precios eran el sistema de señales de una economía (cosa que nuestros economistas neokeynesianos locales, por el contrario, ignoran o pretenden obviar) que mantenían suscripciones regulares a catálogos industriales y de tiendas departamentales de los EEUU y Europa, para tener algún tipo de referencia. Alrededor de 18.000 economistas participaban de la tarea centralizada en el Kremlin por fijar precios sin mercado, un esfuerzo vano por definición. Cada año más fábricas quedaban paradas por falta de partes pequeñas que no podían solicitarse dinámicamente mediante compras libres. La economía soviética, en palabras de un economista ruso contemporáneo, era un "ferrocarril tosco y feo, detenido por falta de tornillos". Lo mismo le sucede a Cuba. Sólo un 13% de los ingenios azucareros que la Revolución confiscó a sus propietarios sigue en condiciones funcionales, el resto son chatarra gracias a la falta de piezas de repuesto. Ni la U.R.S.S. ni Cuba pudieron ni podrían sostenerse sin socios más cercanos al concepto capitalista, ya sea por imitación permanente de industrias, métodos y especializaciones profesionales, o bien por comercio estatal, en lo que se conoce como "capitalismo de estado". Los ciudadanos de los modelos totalitarios por su parte complementaron siempre sus necesidades en el mercado negro.
Los seguidores de la planificación socialista olvidan que ni la información es estática, ni los actores son lineales, ni las necesidades son iguales año tras año.
Todos deberíamos estar agradecidos a los soviéticos porque probaron de forma concluyente que el socialismo no funciona. Nadie puede decir que no tuvieron suficiente poder o suficiente burocracia o suficientes planificadores o que no llevaron las cosas hasta el grado suficiente.
De acuerdo
Álvaro R. (Unregistered) 2009-01-15 19:52:33

Completamente de acuerdo con el señor Torres, y con Arturo. Sí, es hora de plantearse seriamente si el Capitalismo es realmente la solución o el problema. Veremos que pasa en sitios como Venezuela, donde se está ensayando un nuevo socialismo. Quizás estén ensayando el futuro de la humanidad, ¡vaya usted a saber!
Fantasmas liberales
Gonzalo (Unregistered) 2009-01-16 22:35:18

El problema a mi modo de ver es más amplio que "resucitar" el sistema financiero o comercial mundial, el problema para los países desarrollados es fundamentalmente tecnológico, cultural y de obtención de recursos primarios.
Desde la revolución industrial y la revolución "verde" en lla producción agrícola, se esquilmaron gran parte de los recursos y se explotó empobreciendo a las poblaciones mundiales a través del colonialismo durante el siglo XIX y la primera mitad del XX, los movimientos políticos y sindicales, además de otros movimientos anarquistas y humanistas, produjeron cambios importantes fundamentalmente en Europa en el siglo XX, a través de revoluciones, vindicaciones y luchas sociales y finalmente con la participación e influyencia de partidos socialistas y sindicatos en los parlamentos y gobiernos democráticos.
Pero una vez terminado el comunismo soviético que equilibraba la "voracidad" y la falta de excrupulos de los sistemas capitalistas, estos han sucumbido a su necesidad de progreso, expansión y "beneficio" en un mundo globalizado, con menos recursos, con más cultura y sentido cívico, además de problemas ambientales, ecológicos y climáticos.
Esta situación genera un "paradigma" no solo financiero y comercial, sino que en la confluencia de estos factores suficientemente importantes separadamente y la limitación a ese progreso y desarrollo necesario para la "voracidad" de los países desarrollados para mantener su forma de vida, ha llevado a la vuelta e intento de un neocolonialismo y postrevolución industrial que lejos de arreglar o coducir la situación, la ha sumido en un caos mayor, del que aparentemente se trató de abordar, ya que se han utilizado y se pretende continuar con medios y sistemas que no son operativos en la situación mundial actual.
Uno de esots medios es encontrar un enemigo a combatir y que culpar de nuestros desajustes económicos, sociales y ambientales.
Lógicamente los paises soviéticos no pueden constituir el "enemigo" a combatir pero si resulta un fantasma a exhibir ejemplarmente y como advertencia a los enemigos actuales del sistema como pueden ser China, India, la misma Rusia y otras repúblicas vinculadas a ella, así como los países islámicos que tienen recursos energéticos. Los movimientos geoestratégicos son realizados con la misma frialdad a como se colonizó en su momento Africa o gran parte de Asia, aunque lógicamente con excusas e idearios distintos, pero igualmente coloniales e injustos.
Ojala se produzca ese sistema cooperativo y participativo a nivel de toda los países y que consiedere a toda la población mundial, sino la situación puede conducir a un caos, violencia y desorganización mayor que la que actualemente se vislumbra a nivel económico.
Un saludo
Gonzalo

(Estaría bien abir si fuera posible, una ventana mayor para poder escribir con más comodidad y repasar los comentarios)
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