Las cotizaciones sociales PDF Imprimir E-Mail

Publicado en Sistema Digital el 24 de julio de 2009

El proceso de diálogo social que se está llevando a cabo ha vuelto a poner en el centro del debate a las cotizaciones sociales pero, una vez más, se hace de forma bastante desenfocada y por eso creo que es más importante que nunca tener algunas ideas claras al respecto.

La patronal reivindica constantemente su rebaja y los economistas más cercanos a las tesis liberales tratan de demostrar que las cotizaciones sociales son un factor negativo para el empleo y, en general, para la actividad económica.

No es fácil poder demostrar taxativamente la relación entre cotizaciones sociales y niveles de empleo (salvo quizá en el caso de segmentos específicos del mercado de trabajo) porque en la determinación de los niveles de empleo y paro siempre influyen un conjunto de factores adicionales que no es fácil conjugar en los modelos lineales y elaborados sobre postulados bastante rígidos que se emplean en el análisis económico.
Pero tampoco hace falta utilizar modelos muy sofisticados para demostrar lo evidente: cuanto más caro sea el factor trabajo, más retardatarias serán a la hora de emplearlo las empresas que solo puedan competir mediante costes reducidos. Lo contrario de lo que ocurre con las empresas innovadoras y que se pueden permitir soportar costes más elevados porque son capaces de competir a través de vías distintas a la de utilizar factores baratos y poco productivos para tratar de vender lo que producen a precio más bajo.

La conclusión, por tanto, será elemental: a las empresas españolas que apuestan por esta última estrategia para penetrar en los mercados (o para obtener beneficios extraordinarios), es cierto que las cotizaciones elevadas le supondrán rémoras importantes. Como las suponen también costes más elevados de energía, de transporte o de cualquier otro tipo. Si a las empresas que no tienen capacidad de competir innovando, mejorando su calidad u ofreciendo productos más atractivos a la demanda, le suben las cotizaciones, tendrán más dificultades y si se las bajan, más ventajas para conseguir beneficios. Es elemental.

Pero la pregunta es si lo que necesita la economía española es incentivar ese tipo de comportamiento empresarial o si, por el contrario, lo que hay que hacer es crear condiciones que incentiven un uso diferente de los recursos, y entre ellos el del trabajo, que no esté dirigido solo a ahorrarse costes sino a ganar mercados de otra forma, a ser más productivos y a obtener beneficios sin tener que empobrecer a los propietarios de esos recursos productivos. Sobre todo, cuando la retribución de uno de ellos, el factor trabajo, es a la postre la que garantiza que se pueda vender una gran parte de lo que se produce.

Como no se hace este último planteamiento, se sigue hablando en España de las cotizaciones sociales como un impuesto sobre el trabajo que pagan las empresas, como un simple coste que hay que reducir para que la carpetovetónica forma de competir que predomina en las empresas españolas salga adelante.

Y, puestos a considerarlo como un impuesto, la cuestión se traduce entonces en determinar si es el mejor tipo impositivo o si debe ser sustituido por otro. Es ahí cuando aparece otro de los juegos de manos que utilizan quienes defienden estas posiciones: como en España las cotizaciones son muy elevadas y nuestro IVA está aún por debajo de la media europea, lo que debemos hacer es reducir las cotizaciones y subir si acaso un poco el IVA, para que así no se resientan del todo los ingresos del Estado.
¡Menuda trampa! Veamos. Las cotizaciones sociales no son un impuesto: ¡son salario! No un salario directo como el que a final de mes reciben los trabajadores pero sí una renta que les proporciona ingresos diferidos (cuando se destinan a financiar las pensiones) o indirectos (si financian la sanidad, el desempleo, etc.).

Por tanto, lo que hay que tener claro cuando la patronal reclama reducir las cotizaciones sociales es que lo que pide es sencillamente reducir los salarios de los trabajadores para obtener más beneficios. No digo que no sea lógico o legítimo sino que es eso lo que significa su demanda.

Y cuando se dice que lo que se debe hacer es reducir las cotizaciones compensando con subidas del IVA la pérdida de ingresos públicos, lo que se está proponiendo es, primero, que los trabajadores ganen menos y, segundo, que además sean ellos en su gran mayoría los que asuman la compensación en los ingresos a través del impuesto indirecto vinculado al consumo que realizan. Por así decirlo, que ganen doblemente menos.

Otro juego de manos consiste en comparar las cotizaciones sociales y el IVA españoles con los europeos y no tener en cuenta el nivel general de imposición o el gasto público y social que no solo condicionan el bienestar de los ciudadanos directamente sino también indirectamente en la medida en que son los factores que pueden contribuir a crear una dotación de capital social que permita innovar y competir de otro modo.

¿Por qué se fijan sólo en que las cotizaciones sociales españolas son muy altas y no hablan de que el impuesto sobre la renta de las personas físicas se ha convertido en uno sobre el trabajo por cuenta ajena, de la imposición sobre el patrimonio, de la inversión en I+D+i, en educación o en cualquiera de los demás componentes del gasto social?

La razón es fácil. Las grandes empresas españolas, y sobre todo las que controlan las organizaciones patronales, están contentas con la situación actual en la que pueden disponer o desprenderse fácilmente de trabajo barato y poco cualificado (el 70% del total), generar altísimos niveles de costes externos sin tener que hacerse cargo de ellos y disfrutar cada vez de mejores condiciones para negociar y moverse en los mercados. Tienen márgenes elevadísimos gracias a ello y al poder de mercado que les proporciona una administración demasiadas veces cómplice o pasiva, y tributan menos que en otros lugares. Se conforman con ello pero están imponiendo al conjunto de las empresas y a la economía y la sociedad en general un modelo productivo insostenible.

Así que aquí lo que hay que hacer es hablar claro. ¿Creemos que lo que hoy conviene a la economía española es que los trabajadores ganen menos y los propietarios del capital más?

La patronal debería hablar claro y tratar de convencernos de que lo mejor es que el modo en que ha crecido nuestra economía siga así siempre y, por supuesto, que nos demuestre que eso es posible sin producir daños ambientales irreversibles, conflictos sociales e incluso la quiebra de millones de pequeñas y medianas empresas que lo que en realidad necesitan es demanda efectiva que no puede venir, en su mayor proporción, más que de salarios directos, indirectos y diferidos suficientes.

La patronal está haciendo un ejercicio de irresponsabilidad histórica al actuar con tanta ceguera o con tanta falta de escrúpulos. Limitarse a tratar de ahorrarse salarios mediante la reducción de las cotizaciones sociales no es solamente algo que perjudique a los trabajadores. Es una estrategia suicida para la inmensa mayoría de las empresas porque solo conviene a las que tienen un poder de mercado que no estará nunca al alcance de todas. Además, están defendiendo una demanda que debilita a la seguridad social, que es lo que busca el lobby bancario para favorecer así el negocio privado, incluso por la vía radical del establecimiento de un sistema de capitalización privado. Así la patronal le hace también el peor de los favores a millones de pequeños y medios empresarios.

La patronal no solo se pone enfrente de los sindicatos, o del gobierno como quieren hacer creer. Se está situando enfrente de toda las sociedad manteniendo una postura ciega y radical que lo único que busca es aumentar los privilegios de los más ricos para ganar más y para quitarse de encima los impuestos que contribuyen al sostenimiento de la sociedad, una estrategia que en ningún otro país ha dado resultados que no sean los de empobrecer a todos y frenar la modernización de la economía.

Comentarios
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menos salario real mas comepti
Jorge Econopata (Unregistered) 2009-07-26 20:55:05

La patronal busca reiteradamente mejorar la posicion del beneficio frente a los salarios en la distribucion dela renta nacional , si de competitividad se tratara hace tiempo que deberiamos haber reformado el tejido productivo español , claro que eso supondría una redistribución de la renta que no beneficiaria los que en base; al ladrillo , el turismo no sostenible , la agricultura intesniva, los proiductos de bajo nivel añadido y la magia financiera siguen siendo los que ceuntan en nuestra economia. Imaginemos un cambio en el que se apueste por la produccion local y sostenible de productos donde se fije la economia al territorio y donde la componente I+D de los productos sea mayor y preguntemonos si esta estructura productiva favoreceria los interesess de la oligarqui economica de nuestro pais...creo que la respuesta es obvia. Los intereses privados se imponen sobre el interés general y para estos la sociedad no existe si no es como un pool de consumidores , y para defender sus tesis no faltarán colegas economistas que den un barniz científico a lo que no es más que apologética.
¿Reforma laboral necesaria?
C.E. (Unregistered) 2009-07-27 11:18:58

Todas las reformas laborales que se han establecido desde los Pactos de Toledo sólo han venido a precarizar nuestro mercado de trabajo, estableciendo toda una serie de medidas flexibilizadotas para la entrada o salida de los trabajadores. El objetivo, bien de disminuir las cifras del paro o bien adaptarse a las necesidades de la empresa. El resultado, de todas ellas sólo se ha demostrado que estas flexibilización primero, no solucionan el problema del paro, y segundo, ha venido transformando un mercado de trabajo que, a cada reforma, protege menos al trabajador y debilita su poder negociador. Ante lo cual es necesario preguntarnos si realmente lo que necesitamos es una reforma laboral.
Yo creo que existe un problema de concentración de intereses. Las altas cifras del paro no son el resultado de regulaciones o desregulaciones del mercado de trabajo, pero si centramos el interés en que la solución viene dada por transformaciones del mercado de trabajo, no estaremos centrando el interés en el problema real de las cifras del paro: una política empresarial de competencia en bajo coste, como bien explica Juan, que tiene como consecuencia deslocalizaciones de empresas y una competencia tan feroz que las oscilaciones económicas tienen un efecto onda expansiva cada vez mayor sobre la economía de las empresas. Son como las casitas de papel, que con sólo soplar una leve brisa se derrumban.
Lo único que la patronal ha venido a demostrar con sus actuaciones de las últimas reuniones de negociación es que lo que no quiere es llegar a un pacto al día de hoy, quizá quieran esperar a después del verano a que las cifras del paro aumenten y con ello la presión sobre Sindicatos y Gobierno, es posible que se atrevan entonces de nuevo hasta con el ?nuevo contrato del siglo XXI?. En fin, estrategias de negociación.
la trampa de la producitvidad
Jose Miguel (Unregistered) 2009-07-29 04:32:00

Estimado Juan Torres:

Como siempre muy agudo, en los comentarios, me gustaría realizar una reflexión sobre una parte del mismo. Es cierto lo que comentas de la competitividad a través de la cualificación y el aumento de la productividad pero esto tiene una trampa que la mayoría de los economistas no ven. Toda tecnología y aumento de la competitividad esta en contra del empleo. Nuestro actual sistema impositivo se basa precisamente en el empleo. Te voy a poner un ejemplo muy claro. En las autopistas están instalando el VIA T, esto hace que ya no sea necesario, que una persona nos cobre, por lo que desaparece el empleo y aumenta la productividad. Nuestro sistema no grava la producción sino el empleo, a través del IRPF, cotizaciones sociales. Lo que es necesario es gravar la producción para que el estado tenga los recursos suficientes y esto se hace a través del IVA. Da igual que ahí haya una persona, quien más utiliza la autovía más paga, y esos recursos se pueden destinar a pagar la renta básica. Piensa que el precio tampoco debe de variar, ya que al descontar en los gastos esos conceptos son sustituidos por el IVA.
El problema de la negociación no son las cotizaciones a la seguridad social, sino la negativa del gobierno a subir el IVA, el IVA genera una mayor competitividad a la mayoría de las empresas que las cotizaciones a la seguridad social, hay que tener en cuenta que cuando subimos el IVA, se lo subimos también a lo que importamos, a la vez que lo que exportamos esta exento. Cuando subimos el impuesto de sociedades o las cotizaciones, o como pretende la Xunta de Galicia, crear una tasa para la producción de energia eolica, esto solo se aplica a nuestras empresas, por lo que las estamos haciendo menos competitivas. Si esa tasa la trasladamos al IVA, se puede ingresar más con menos esfuerzo, y en el caso de la energía tendríamos que quien más consume más paga. Y más contribuye ya que esta utilizando más recurosos.

Hay siempre un problema en estas discusiones, los empresarios miran sus intereses personales, pero los empresarios nunca pagan impuestos ya que ellos los repercuten en el precio. Tampoco se dan cuenta que los salarios bajos y los parados no benefician a nadie, ya que quien no tiene ingresos no puede consumir, y sin dinero quien puede adquirir los productos y los servicios, que estos ofrecen.
Lo triste de todo esto, es que todas las medidas tomadas hasta ahora, no han ido a favor del ciudadano. En lugar de avalar a los bancos deberian de haber avalado a los que se quedan sin trabajo. Los 400 Euros son para los que tiene trabajo. Quien no tiene empleo no se puede comprar un coche o una moto. Ni deducir los 1200 Euros por niño. Ni recibir la renta de emancipación.

Un saludo

www.rentabasica.blogspot.com
xuloChavez (Unregistered) 2009-08-29 22:25:45

Pues yo creo que es de perogrullo que las cotizaciones sociales son uno de los puntos negros de la economia espanola.

En efecto, son parte del salario, una parte que se dirige a pagar el desmesurado seguro de desempleo que tenemos en espanha, que todos sabemos que es usado por muchos para financiarse un anho sabatico. Y no veo el problema en tomarse un anho sabatico, que al fin y al cabo esta pagado por cotizaciones a tu nombre. El problema es que muchos hubieran preferido cobrar el salario integro en su momento, y no tener que dedicar un aparte a este seguro que para muchos es excesivo.

Luego me parece que las empresas son mas o menos innovadoras en funcion de las luces de sus duenhos / administradores, y desde luego no gracias a las exhortaciones de politicos o ciudadanos (por cierto en general mas que satisfechos de seguir la rutina diaria a cambio de una paga a final de mes, no precisamente una actitud muy innovadora) . Y esta claro que poniendo trabas a las poco innovadoras que compiten en costes (como el articulo reconoce que ocurre con las cotizaciones) no vamos a favorecer a las mas innovadoras, sino mas bien todo lo contrario (ya que trabajaran en una economia mas pequenha y con menos oportunidades)

Cada pais ofrece lo que tiene. Espanha, al contrario que otros paises europeos, tiene una poblacion con un nivel de educacion relativamente bajo. Y para poder pagarse una infraestructura fisica y social que le permita mejorar est,o tiene que ofrecer lo que tiene: salarios relativamente bajos. No creo que haga falta ser doctor en economia para ver esto
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