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El gobierno español dedicará dinero público a la especulación financiera PDF Imprimir E-Mail

Un proyecto de ley aprobado hace unos días por el Gobierno español prevé dedicar una parte de las reservas de la Seguridad Social a inversiones en bolsa. Es un paso más, antisocial y muy arriesgado, hacia la privatización del sistema de pensiones públicas que es lo que desean los grandes grupos financieros. 

Desde hace unos años, en España se estableció que las pensiones públicas y otros gastos de la seguridad social se financiarían no con cargo general a los presupuestos del Estado (como debería ser) sino con cargo a las cotizaciones sociales que pagan los trabajadores (bien directamente o indirectamente a través de los empresarios que dejan de pagarle esa parte en su sueldo).

En contra de lo que auspiciaban los informes  (casi todos ellos financiados por los grandes bancos para utilizar sus resultados como excusa para justificar su progresiva privatización) que habían previsto catastróficos déficits, la Seguridad Social española ha generado un enorme superávit que se estima alcanzará  los 50.000 millones de euros en 2010.   

Puesto que se había establecido como acabo de decir que la seguridad social y su financiación fuese aparte del conjunto de los gastos de Estado, éste no aplica los superávits a financiar otros gastos sino que los “guarda” en forma de “reservas” y éstas las venía invirtiendo en títulos de renta fija, principalmente del Estado español aunque también de otros como Alemania y Francia, como forma de obtener de ellos una ligera rentabilidad (en torno al 4%). Rentabilidad únicamente financiera y distinta de la rentabilidad social que debiera buscarse utilizándolos directamente en la financiación de proyectos sociales (aunque eso se consigue indirectamente cuando se financian títulos públicos españoles, como en parte venía ocurriendo hasta ahora).   

Sin embargo, el gobierno acaba de aprobar un proyecto de ley que permitirá que una parte de esas reservas se destinen a invertir en fondos de renta variable, es decir, acciones de empresas que cotizan en bolsa y cuyo rendimiento se modifica en función de las condiciones del mercado.    

El proyecto cuenta con el apoyo de la patronal y los sindicatos Comisiones Obreras y UGT y con el informe favorable del Consejo Económico Social en donde sus representantes son mayoría.

El Ministro de Economía y Vicepresidente del Gobierno, Pedro Solbes, se ha adelantado a los temores y críticas que suscita el proyecto de ley señalando que sólo afectará al 10% de las reservas, un porcentaje reducido en comparación con el de otros países (en Francia es alrededor del 56% y casi del 70% en Irlanda, por ejemplo) y sorprendentemente mucho más bajo que el que se había anunciado que se alcanzaría cuando patronal y sindicatos negociaran con el gobierno (¿quizá porque el Ministro Solbes está mejor informado y sabe que la bolsa pasará por momentos de gran inestabilidad y pérdidas en los próximos tiempos, como no es difícil adivinar?).   

Los defensores de los intereses bancarios, los que ven bien el protagonismo y privilegio que  hoy día tiene la actividad financiera especulativa y los que creen que la lógica del puro mercado es la única y mejor guía para las decisiones sociales estarán muy satisfechos con el proyecto del gobierno. Pero quienes pensamos que los intereses colectivos y las necesidades sociales deben estar por encima de los privados, debemos criticar y denunciar este proyecto porque significa un paso más hacia la negativa privatización del sistema de pensiones públicas en España.

La pretensión del gobierno significa una expresa renuncia a las ventajas de la inversión pública y, para colmo, implica asumir un riesgo financiero nada desdeñable. Y todo ello a cambio solamente de un poco más de incierta rentabilidad monetaria y, eso sí, de proporcionar suculentos beneficios a las financieras privadas que gestionarán la inversión y a los burócratas de la patronal y los sindicatos que previsiblemente se aprovecharán de este nuevo paso privatizador.   

En mi opinión, el proyecto es muy negativo y perjudicial para los intereses sociales, y principalmente de los sectores más desfavorecidos, por varias razones entre las que creo que se pueden destacar las siguientes:En primer lugar porque se justifica en una búsqueda de la rentabilidad que responde a una filosofía financierista y antisocial. Es cierto que en inversiones de renta variable se obtiene más rentabilidad pero, por un lado, asumiendo mayor riesgo; y, por otro, entendiendo como rentabilidad solamente el rendimiento privado y no el que considera los costes y los beneficios sociales de la inversión.   

Lo que va obtener el gobierno de esta forma será más rentabilidad de cartera pero no es seguro que la inversión que lleve a cabo sea socialmente más rentable que la que financia la inversión del Estado dedicada a la provisión de bienes públicos de todo tipo.   

Los recursos públicos que ahora se inviertan en renta variable se van a dedicar necesariamente a la especulación financiera. Es algo ya perfectamente conocido e indiscutible que, hoy día, la bolsa ha dejado de ser un ámbito dirigido a la financiación de la actividad productiva que llevan a cabo las empresas para convertirse fundamentalmente en un  mercado especulativo que tiene un único fin en sí mismo: ganar dinero comprando y vendiendo papel, con independencia de lo que ocurra con las empresas.

Es más, al ser esto así, lo que ha generado es un incentivo perverso para éstas: las que cotizan en bolsa han de actuar para lograr optimizar su cotización más que para obtener resultados positivos desde el punto de vista productivo (casi siempre, de hecho, esto último –mantener empleo, vender más, conseguir mejores posiciones en el mercado...- incluso es negativo para la cotización).   

En segundo lugar, acudir al mercado de renta variable y renunciar a financiar con esas reservas los títulos de renta fija que suelen estar vinculados a la inversión pública en bienes sociales, significa renunciar expresamente a la expansión del Estado de Bienestar y al aumento de la cobertura de bienes públicos que garantiza la satisfacción de las necesidades (principalmente de los más desfavorecidos) que no puede cubrir el mercado.

Estando España aún muy lejos de los niveles medios de gasto y protección social europeos, ¿por qué no utilizar estos fondos para financiar a medio y largo plazo las infraestructuras sociales materiales y sociales de todo tipo de las que aún carecemos, al menos en los mismos niveles que los que disfrutan los ciudadanos de los países europeos más avanzados?

Teniendo como tiene España los niveles más bajos de gasto social sobre el PIB de la Unión Europea de los 15, ¿cómo podemos aceptar considerar como “sobrantes” las reservas de la Seguridad Social?.

Y teniendo en España una presión fiscal más baja que los países más avanzados de nuestro entorno y un sistema fiscal más injusto, ¿cómo se puede decir que no se pueden utilizar los impuestos (que es la vía más eficaz de lograr la equidad en las sociedades modernas y democráticas) para financiar las pensiones, que en España son  mucho más bajas que en el resto de los países más avanzados social y económicamente?

En tercer lugar, hay que criticar el proyecto gubernamental porque se basa en una filosofía que utiliza el concepto de reservas y el de su rentabilización como presupuesto de la financiación futura del sistema de pensiones, lo cual es una falsedad y un perversión inaceptable.

Todo el mundo ha oído hablar de esas reservas como de “la hucha” de la Seguridad Social y ese es un término perverso e inaceptable.

Esta filosofía no es nueva sino que proviene de los pactos que mencioné al principio y que implicaron vincular la financiación del sistema a las cotizaciones sociales.

De esa manera se hizo depender solamente de factores demográficos y de las condiciones del mercado de trabajo y se desvinculaba de las decisiones globales de gasto e ingresos del Estado y, en particular, del sistema fiscal, de los impuestos, o lo que es lo mismo, de la contribución solidaria de todos los ciudadanos en función de su renta o riqueza.

Dicho de manera clara y coloquial, se forzó el divorcio entre las pensiones pensiones públicas y las decisiones políticas de gasto del para que se nos quitara de la cabeza la idea de hacer pagar más a los más ricos para poder financiar mejor las pensiones de los más pobres.

Es muy importante darse cuenta que, al contrario de lo que se viene diciendo, las reservas de la Seguridad Social no son la “hucha” de la que depende que puedan financiarse en el futuro.

En realidad, la única hucha verdadera de las pensiones es la solidaridad de los ciudadanos: las pensiones públicas se financian o no y eso se hace en una u otra magnitud según lo que los ciudadanos decidamos. Podemos decidir que cada cual se financie la pensión que pueda con su ahorro (que es lo que quieren los ricos) o se puede decidir que se establezca un sistema solidario que implica una redistribución de la renta de los que más tienen a los que menos, a través, principalmente, de los impuestos.

¿A alguien se le pasa por la cabeza que la administración de justicia, la policía, el ejército o la jefatura del Estado existan o dispongan de recursos solo si tiene saldos positivos entre los ingresos o los gastos que generen? No es eso lo que ocurre: existen y las financiamos porque queremos financiarlas y porque queremos que existan. Y como lo queremos, contribuimos con nuestros impuestos y dedicamos recursos a su funcionamiento.

Eso mismo debería ocurrir, y ha ocurrido hasta hace poco, con las pensiones públicas.La existencia de pensiones públicas no fue el resultado de que en un momento dado existiera un saldo financiero positivo entre las cotizaciones y el gasto que supusieran y que haya que ir rentabilizando poco a poco. Fueron el resultado de un pacto social en virtud del cual se establecía que la sociedad como un todo y en virtud de la renta o riqueza de cada uno de sus ciudadanos, contribuye a financiarlas a través del Estado.

Lo que ha sucedido es que a partir de un determinado momento se han impuesto unos valores sociales en cuya virtud no importa que los Estados se gasten cada vez más dinero en armamento o que dejen de recibir menos ingresos fiscales provenientes de las grandes empresas y de los ricos y que, por el contrario, rechazan que se gaste dinero en satisfacer las necesidades de los más desfavorecidos.

En contra de lo que se nos quiso hacer creer, lo que se puso en crisis hace unos años no fue la situación financiera del sistema público de pensiones sino ese pacto social y el principio moral de solidaridad que implica y requiere.

En cuarto lugar, el proyecto del gobierno es también rechazable porque ni siquiera es valiente a la hora de establecer criterios firmes de responsabilidad social para la inversión que se realice.

Si de verdad desea fomentar inversiones “responsables” o sostenibles, ¿por qué no se plantea invertir directamente en fondos éticos o por qué no expresa taxativamente el tipo de inversiones a donde no se podrá dedicar el dinero público?

Y, sobre todo, ¿cómo es que un gobierno progresista puede aceptar compatible con la responsabilidad social la pura especulación financiera en que se ha convertido hoy día la inversión a la que va a dedicar parte de los fondos de nuestra seguridad social?

Y es más, ¿acaso es compatible invertir en fondos socialmente responsables a través de gestoras que no lo sean? ¿O es que de verdad va a ser capaz el gobierno de dejar fuera de la gestión de esos fondos a las entidades vinculadas a bancos (como el Santander o el BBVA) que están implicadas en inversiones sucias en paraísos fiscales o en armamentos deleznables como las bombas racimo o cuyas conductas transgreden ostensiblemente la ética y la sensibilidad social (como el Tribunal Supremo reconoció en el caso del Banco de Santander)?

En quinto lugar, el proyecto de ley también es rechazable porque, se mire por donde se mire, la inversión en renta variable es intrínsecamente más arriesgada que la demás y se oculta que son ya incontables los fondos de pensiones que han sufrido pérdidas millonarias como consecuencia de los vaivenes especulativos del mercado.

El propio ministro Solbes tuvo un verdadero lapsus en una entrevista reciente cuando decía que esta inversión no tiene que suscitar ningún temor porque será en pequeño porcentaje y “si se hace bien”, aunque él mismo reconocía que puede haber gestoras que lo hagan mal (El País, 12 de junio de 2007).

Aunque sea en una proporción pequeña en relación con el total, nadie asegura que no vaya a ser mayor en el futuro (de hecho, Solbes ha adelantado que será del 10% pero los propios sindicalistas se apresuraron a señalar que ese porcentaje había que negociarlo, y de hecho se había informado que sería bastante mayor). Y, en todo caso, se trata de un volumen muy importante de recursos financieros, más de 4.000 millones de euros, de momento.

Finalmente, hay que considerar que con este proyecto el gobierno opta claramente por la especulación y renuncia a utilizar la bolsa de valores y la financiación a través de la renta variable como lo que inicialmente es: un medio de proporcionar financiación a las empresas, de convertirse en sus propietarios.

De hecho, expresamente se renuncia a ello en el proyecto de ley y, al hacerlo, se está asumiendo que la bolsa no es sino una fuente de rendimientos a través básicamente de la especulación, de la  compra y venta de títulos sin más objetivo que obtener ganancias de la variación que se produzca en sus cotizaciones.

De esta forma, por tanto, el gobierno español, pasará a constituirse en una fuente más de especulación financiera y, por tanto, de inestabilidad en los mercados y de desincentivo de la actividad productiva que son, por cierto, los mayores enemigos de del crecimiento generador de riqueza y empleo sobre el que mejor se puede sostener un sistema público de pensiones menos costoso.

No hay que llevarse a engaño, pues. El proyecto del gobierno es un pequeño paso más hacia la privatización, y éste, además, es un paso especialmente arriesgado, aunque también especialmente atractivo para quienes gestionen los inmensos fondos de la seguridad social, el botín detrás del cual andan desde hace años las entidades financieras e incluso algunos grandes sindicatos.

En todo caso, no es de extrañar que el gobierno dé un paso de este tipo cuando el jefe de los asesores económicos del presidente, David Taguas, es un antiguo empleado del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) que desde hace tiempo está especialmente atraído por los fondos de pensiones, y un neoliberal confeso que recientemente ha defendido la privatización del sistema (soslayando los argumentos científicos que ponen de relieve sus inconvenientes), el paso a un mecanismo de capitalización (sin considerar todos sus costes) y el aumento de la edad de jubilación (que supone un verdadero impuesto para los trabajadores más desfavorecidos) al mismo tiempo que renuncia a los impuestos progresivos como fórmula de financiación del sistema.

Yo quiero creer que el Presidente Rodríguez Zapatero, como la mayoría de su gobierno, desea llevar a cabo políticas sociales y defender principalmente a los más desfavorecidos de la sociedad española pero el problema es que para ello no basta con palabras. Y, sobre todo, que es muy difícil que eso pueda realmente salir adelante cuando se rodea de asesores liberales que torpedean continuamente las propuestas más progresistas de los demás miembros del gobierno.

A eso se dedicó antes Miguel Sebastián y ahora su sucesor y los resultados están a la vista: proyectos sociales que terminan sin presupuesto o recortados hasta desdibujarlos casi por completo, haciéndoles perder su alcance social original.

Claro que si no es extraño que un gobierno progresista que se deja caer en manos neoliberales termine haciendo política neoliberal, mucho menos lo es que mucha gente de izquierda se quede en su casa en lugar de votar a los partidos que sostienen a gobiernos que tan claramente asumen las propuestas de la derecha que convienen fundamentalmente a los financieros más poderosos. 

Comentarios
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An?o (Unregistered) 2007-06-14 15:11:32

lo has expuesto muy claramente, el problema es que una mayoría de la gente de a pie está "entretenida" en otras cosas, con la inestimable ayuda de la inmensa mayoría de los medios de comunicación, y no repara en que los poderosos nos están preparando un futuro (ya no tan lejano) ciertamente amenazante.
MI OPINIÓN.
UNO DE TEBA. (Unregistered) 2007-06-14 19:34:57

YO NO DIGO QUE UNA COSA SEA MEJOR QUE OTRA, PUES CADA UNO DEBE DEFENDER SUS INTERESES, PERO ESTÁ CLARO QUE EL MIO ES EL DE JUAN TORRES LÓPEZ. SALUDOS.
Arturo (Unregistered) 2007-06-15 08:35:40

Lo has podido decir más alto, pero no más claro.
Lo triste es que el PSOE sabe que la gente se está quedando en casa y no vota por esa última consideración de Juán. Pero, al parecer, son intereses superiores al de la participación electoral los que empujan al Gobierno a tomar estas medidas.
Y respecto a la opinión del primer comentario, que es muy fundada, también hay que ver que la gente se está interesando cada día más por lo que se cuenta en los mentideros de la Red, como éste.
Gracias Juán por tu labor de análisis y divulgación.
El papel de los sindicatos
Cardobiur (Unregistered) 2007-06-15 08:52:16

¿Cómo extrañarse de que CCOO y UGT estén de acuerdo con esta privatización?
Hace unos pocos años pactaron con el Gobierno (del PP, pero el del PSOE ha seguido el mismo camino) el Plan de pensiones para los funcionarios públicos, mediante el cuál se saca dinero del salario de éstos para un fondo de pensiones (que, por lo ridículo de las cifras, jamás generará una verdadera pensión complementaria), que acumule una buena cantidad de millones de euros, a gestionar por BBVA ... + CCOO + UGT. Las cuales, además de ganar dinero con la gestión del fondo, fueron parte de la comisión que seleccionó como gestora del plan a una propiedad de BBVA ... + CCOO + UGT.
Pensar que esos dos sindicatos van a proteger el sistema público de pensiones es una ingenuidad.
CIERTAMENTE DURO
UY (Unregistered) 2007-06-15 13:15:32

Ni interesa ni cuenta el voto en blanco; no se puede censurar en Democracía, ni siquiera si tal censura viene del pueblo, que es quién verdaderamente obstenta el poder. Nuestro futuro, no está en nuestro trabajo, sino en los intereses de unos pocos, claro que con la connivencian de los que se dicen progresistas, que porsupuesto dejaron de serlo nada más subir al poder la primera vez.
(IN) SEGURIDAD SOCIAL al 10%
MIGUEL CARPIO (Unregistered) 2007-06-15 14:54:31

Este es un tema delicado y, al mismo tiempo, de interés.

Que existan fondos de la seguridad social no es una mala idea.

La otra fórmula posible es aplicar los remanentes de la seguridad social a cubrir el déficit o aumentar el superávit de las cuentas públicas. Que es tanto como destinarlo a otros gastos del Estado, incluyendo los gastos en armas y otros fines más o menos deseables, tal como se ha venido haciendo hasta ahora.

Si se destina a cubrir instrumentos de la deuda pública (letras del Tesoro o Bonos del Estado, u otros similares), con ese remanente, en realidad lo que se hace no es muy distinto de lo anterior. Con la diferencia de que, en vez de aplicar el remanente a cubrir directamente gastos, se aplica a cubrir los mismos gastos y se pone en la caja un papelito de los presupuestos generales, que dice ¡Oye! que te lo debo. Sabremos por lo menos cuanto se ha tomado del fondo para atender a otras necesidades públicas.
Y, mientras tanto, el fondo percibe intereses de los presupuestos generales, o sea de los impuestos de todos.

Por supuesto, si se utiliza para comprar deuda pública de otros Estados sólidos, existe un crédito (casi) totalmente seguro, que se hará efectivo en su día, y que hoy da derecho al cobro de intereses.

Pero ¿y si se compran acciones?. Naturalmente tenemos un riesgo, y podemos, en contrapartida, tal vez, tener un rendimiento mayor.

Si se propone adquirir empresas y participar en su gestión, harán poco más o menos, como los fondos de inversiones o de pensiones privados.

Pero con una diferencia, esas participaciones estratégicas permitirían realizar determinadas políticas industriales públicas, y darían derecho a participar en los beneficios. Incluso puede plantearse obtener ciertos rendimientos incrementados, en cuanto el control de las empresas, lo proporciona o se cede a otros ese control a cambio de otorgar algunos beneficios extra.

(naturalmente la economía neoliberal -¿hay otra hoy en día?- consideraría esta posibilidad, así por ejemplo se ha dicho en USA -ver Paul Krugman, "el gran engaño"-, poco menos que un recurso a los soviets.)

Pero lo que plantea la propuesta es, simple y llanamente, especular. Y me temo que especular para perder. Esa es la cruda realidad de la vida.

Por lo siguiente:
1) porque puede ocurrir como con los fondos de inversión y los propios fondos de pensiones, que invierten el dinero del público en las grandes acciones (las llamadas IBEX35, por ejemplo), a pesar de lo cual y de estar manejados por grandes expertos, que están al tanto de todo y no se dedican a otra cosa, tienen regularmente rendimientos inferiores a la media del IBEX35. Curiosamente, la competencia entre los fondos, que se supone feroz, no acaba de resolver este problema. Cuanto menos en el caso de que una vez designados los "expertos" del fondo de la seguridad social van a manejar éste en exclusiva.

y 2) Porque cuando tengamos necesidad de estos fondos, precisamente el momento en que habrá que echar mano de la "hucha", se venderá por necesidad y en grandes cantidades, con lo que la propia dinámica de la oferta y la demanda hará que bajen los precios.
Ya se sabe que quien vende por necesidad pierde por obligación.

¿Cuáles son los mecanismos de seguridad implementados por el gobierno para evitar que esas perspectivas tan negras sean una realidad? ¿Qué se hará para evitar el riesgo de esos fondos? ¿Y para asegurarse de que la gestión, probablemente privatizada, privilegie los intereses de los fondos y no los de los gestores, o sus grupos de interés?

Veremos.
Revel (Unregistered) 2007-06-15 15:47:17

Hamas y Al-Fatah se están matando, ¿nadie dice nada al respecto por estos lares?
Karl Mill (Unregistered) 2007-06-16 01:07:21

De acuerdo con Miguel Carpio. El problema no es la idea en sí, sino lo que previsiblemente se hará ... jugar a la bolsa.
hastaelmoño (Unregistered) 2007-06-16 14:32:04

oido en el bus: claro, es que la seguridad social no puede con tanta pensión no contributiva, que hay gente con mucho morro, ...
encima de pobres somos gili...
maria (Unregistered) 2007-06-17 21:50:56

Se creen qeu correr en bolsa es algo asi como jugar al bingo......pffffffffffffffffff.

Un saludo desde Asturias.
Mikel (Unregistered) 2007-06-19 15:40:24

Yo cada día flipo más con el SOE. A ver si revienta la gente de una vez y acabamos con esta p... basura de sistema.
SIGUIENDO EL HILO
DEL GENIO DE LA MALA LECHE (Unregistered) 2007-06-21 17:43:22

REGLAS FERENGI DE ADQUISICION :

-UNA VEZ QUE TIENES SU DINERO NUNCA SE LO DEVUELVAS
-MUY DE VEZ EN CUANDO DECLARA LA PAZ.ASI CONFUNDIRÁS A TUS ENEMIGOS.
-NUNCA DEJES QUE LA COMPETENCIA SEPA LO QUE ESTÁS PENSANDO
-ESCUCHALO TODO NO CONFÍES EN NADIE.
-SOLO LOS IDIOTAS VENDEN AL POR MAYOR
-¿ POR QUÉ PREGUNTAR CUANDO LO PUEDES COGER ?
-A VECES LA ÚNICA COSA MÁS PELIGROSA QUE UNA PREGUNTA ES UNA RESPUESTA.

SE CONSIDERAN INFORMADOS DE LO QUE EL GOBIERNO VA A HACER CON NUESTRO DINERO ? , CREEN QUE LES CUENTAN LA VERDAD ? POR FAVOR , VUELVAN A LEER ESTAS NORMAS .

-NUNCA EMPIECES UNA NEGOCIACIÓN CON EL ESTÓMAGO VACIO.
Una buena Inversión es posibl
Jose Miguel (Unregistered) 2007-07-02 21:01:02

Estimado Juan Torres:

En primer lugar permíteme que te felicite por este estupendo articulo, no obstante quisiera discrepar con el contenido del mismo ya que no comparto ciertos aspectos.

Con el fin de aclarar mi desacuerdo yo haría dos valoraciones.

La primera seria porque no puede ser licito aprovechar los instrumentos financieros que ofrece la economía capitalista para incrementar un fondo que es de todos, tu hablas de que se asumen riesgos, riesgos se asumen desde el momento que se tiene el dinero, y el propio dinero es volátil, si nos fijamos en paises de nuestro entorno, casi todos invierten en instrumentos financieros para conseguir una mayor rentabilidad para las pensiones y en muchos paises esta rentabilidad se consigue mediante fondos inmobiliarios que adquieren edificios para alquilar a los jóvenes.
El dinero en si es volátil y si vinieran mal dadas por ejemplo una crisis energética con escasez de petróleo acompañada por una hiperinflacción lo que interesa no es tener letras del tesoro sino bienes tangibles, sean estos, acciones propiedades de las empresas o inmobiliarios. Siempre se habla que para realizar una buena inversión no hay que poner todos los huevos en la misma cesta y hasta ahora eso es lo que se esta realizando, otra cosa distinta es la idoneidad de una inversión en estos momentos en los que el mercado se encuentra sobrevalorado sobre todo el inmobiliario.
Te has preguntado porque el PP, al igual que tu no esta de acuerdo con esta medida, imaginate que se invitieran esos 4000 millones que no son del estado sino de todos en una empresa que mediante dividendos independientemente de su cotización te de un 4% anual, esa empresa era hasta hace un año Endesa, ahora debido a su revalorización el dividendo quedaria en un 2%. Dentro del mercado existen sectores financieros estables en los que se puede invertir ese dinero de todos que redundaría en un beneficio mayor para todos.
Por ultimo quisiera recordar que el monopolio financiero que ejerce EEUU a todo el mundo es precisamente a través de los gigantescos fondos de pensiones que invierten en todo el mundo, porque se va a privar a que se destine una pequeña parte de los recursos de la seguridad social a no incrementar en una mayor medida los recursos disponibles para todos los ciudadanos. Y si por algo los señores del PP no están de acuerdo es porque no son ellos los que pueden en estos momentos controlar el dinero porque imaginate que hay empresarios que mantiene el control de una empresa con menos del 10% de las acciones en su poder, el poder económico que supone invertir tan solo el 10% del fondo de la Seguridad Social.

La segunda valoración y en esta quizás este de acuerdo contigo, lo triste de la propuesta realizada es en primer lugar que no haya existido un consenso para rentabilizar un dinero que es de todos, pero permíteme que ofrezca soluciones, actualmente el 50% del sistema financiero español esta en manos de fundaciones independientes que han estado a la altura de las grandes entidades financieras y estas fundaciones gobiernan junto con sindicatos, políticos y entidades de interés general las inversiones de esas entidades.

Por ello es de aplaudir la opción tomada por CCOO que ha argumentado que de no existir consenso político en esta materia no se aprobaría el reglamento que permita la inversión.

Yo a titulo particular creo que en economía seria viable un reparto directo e instantáneo de los beneficios mediante la Renta Básica, de esta forma el dinero se reinvertiría en el momento y no seria necesario guardarlo, o tenerlo improductivamente parado, ni especular con él. Pero mientras no exista esta posibilidad el hecho de invertir no seria una opción descabellada. No creo que porque se invierta parte del fondo se vaya a privatizar más bien al contrario imagínate que se consiguieran rentabilidades superiores y que gracias esto la Seguridad social se mantenga no solo viable sino que permitiera el aumento de las pensiones. De hecho cuando el volumen es importante apenas se pagan comisiones como acontece con los fondos ofertados a los particulares.

Un saludo

José Miguel

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