Formar ¿para qué?

Publicado en ECCUS el 16 de noviembre de 2009

En los últimos años se ha puesto de moda la idea de que la función de la universidad es formar profesionales para “adaptarse al mercado”. Incluso lo he visto escrito así, textualmente, en la propaganda oficial de alguna universidad española.

Me parece una aberración. El mercado es una institución cambiante y cuyos resultados no siempre son los más satisfactorios para la sociedad, especialmente para sus miembros más desfavorecidos. Por eso las personas no pueden ser esclavas del mercado, no pueden adaptarse a él sea cual sea su condición y aceptar sin más lo que allí ocurra. Debe ser al revés. Lo que tenemos que lograr es que sea el mercado quien se adapte constantemente a las necesidades de los seres humanos.

Las personas, y especialmente las mejor preparadas en la universidad, debemos aprender precisamente a intervenir y corregir el funcionamiento de los mercados para que éstos procuren las soluciones más satisfactorias para toda la población y no solo para los más poderosos. Lo cual se puede lograr mediante reglas, incentivos y un sistema efectivo de poderes de apropiación justo y equilibrado que hay que aprender a diseñar y controlar. De hecho, es muy fácil comprobar que, según cuales sean las normas dominantes en cada uno, hay mercados que funcionan muy bien y otros, la mayoría, que están controlados por unos pocos y que solo satisfacen a los privilegiados que tienen más poder económico y de decisión.

Por tanto, lo mejor para la sociedad sería que los universitarios aprendieran a domeñar el mercado (y en general a todos los mecanismos de provisión de bienes y servicios), que adquirieran habilidades y competencias para ponerlo al servicio de la sociedad y no que se adapten pasivamente a él, como quieren los que ahora controlan los mercados.

¿A quién conviene que los universitarios se adapten sin más a un mercado laboral tan asimétrico como el de hoy día, tan injusto y discriminatorio, tan dedicado a dar ventajas a la patronal en contra de los trabajadores, generador de la mayor desigualdad salarial de los últimos cincuenta años? ¿A quién le interesa convencer a todos de que lo mejor es adaptarse a estos mercados y no tratar de reformarlos en beneficio de la mayoría de la sociedad?
¿Y, por tanto, en nombre y en interés de quién actúan los dirigentes universitarios, los ministros o rectores que repiten constantemente la cantinela de que las enseñanzas y la formación universitaria deben estar al servicio de las empresas y el mercado?

Comentarios
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Sobre el fracaso de la univers
Barto (Unregistered) 2009-11-20 17:43:46

La función de la universidad es formar profesionales para adaptarse al mercado en la misma medida que la función de los medios de comunicación es formar consumidores para adaptarse al mercado. Tanto en un caso como en en el otro es tan importante el curriculum oculto como el curriculum oficial.
Un aspecto importante, sobre el que no se suele incidir, es la sinergia negativa que existe entre el aprendizaje escolar y el aprendizaje mediático. Mientras en aquel lo importante es el aprendizaje de conductas ajenas a la realidad cotidiana, asociadas sobre todo a reforzadores negativos y a situaciones muy concretas (los exámenes: una vez concluidos dejan de interesar como conductas instrumentales), los medios de comunicación inculcan un aprendizaje instrumental mucho más adaptativo a la realidad cotidiana y acompañado de poderosos reforzadores positivos que actúan de forma recurrente (el consumo en sus diferentes vertientes), siendo en gran medida un aprendiizaje sutil e inmediato (aprendizaje social mediante modelado). No debe extrañarnos por tanto que se esté produciendo una profunda interferencia entre ambos, que favorece extraordinariamente al aprendizaje mediático, cuyos contenidos, valores y actitudes distan mucho de los típicos del ambiente académico. Para entender el alarmante fracaso escolar hay que considerar fundamentalmente la influencia negativa que el aprendizaje mediático está provocando, en parte debido a sus ventajas y en parte a su posición hegemónica en la realidad extraescolar.
La batalla entre ambos modelos la está ganando por goleada el mediático, por lo que debemos deducir que interesa más el adoctrinamiento desde el ámbito del consumo que desde el ámbito clásico, más orientado al trabajo y a la vida familiar y cívica.
En cualquier caso, y como señala Juan con extraordinario acierto, se pretende que la formación esté orientada a las necesidades del mercado (tanto en lo referente a la producción como al consumo). Lo más preocupante de todo es que no somos los ciudadanos quienes controlamos el mercado, quienes decidimos qué, cómo y para quién hay que producir. Por el contrario, esta función hace tiempo que ha pasado a manos de una indecente clase empresarial, que no ha dudado en sustituir el concepto utilidad marginal por el concepto beneficio marginal. Ahora cualquier opción es válida si incrementa el beneficio marginal aunque disminuya la utilidad marginal. En un principio, la psicología servía para modificar las conductas patológicas. Ahora se utiliza para en gran medida para modificar los hábitos de consumo o las creencias que no interesan a los magnates del dinero. Algo parecido se podría decir de la medicina somática. Si la prevención o la curación de las enfermedades fué el objetivo clásico, ahora hay muchos titulados universitarios en el área biotecnológica que, para ayudar a maximizar beneficios a sus empresas, investigan la forma de incrementar las morbilidades crónicas. Qué decir de los miles y miles de investigadores ý muchos miles más de técnicos que pululan en la economía de guerra, cuyo objetivo es participar cada día más en los presupuestos públicos, aunque para ello sea preciso trasladar a los enemigos al campo de batalla o servirles en bandeja un gran atentado (como el de las torres gemelas).
Por otra parte, si dejamos en manos del mercado la formación universitaria, ¿qué va a ser de las licenciaturas inmateriales vinculadas al concepto del ser y a la calidad de vida? La historia, la literatura, el arte, la antropología tendrían los días contados si su futuro dependiera del mercado. También lo tendrían especialidades no demandadas por el mercado privado y que sólo el sector público podría potenciar, como la salud pública, la medicina social o la medicina comunitaria.
Un ciudadano del mundo, este e
Jose Miguel Crevillen (Unregistered) 2009-11-20 18:00:48

Estimado Sr. Juan Torres, le voy a decir algo que quizas le sorprenda, pero a veces ustedes las personas eruditas y universitarias que tanto piensan por el pueblo, siento que no estan del todo bien informadas, en cuanto a las posibles soluciones que hay en esta vida para que haya una mayor justicia social, o dicho con otras palabras que este mejor repartida la riqueza. Para su informacion le dire que hay, hoy mas que nunca una salida unica, para que personas como usted, ayuden por estos medios y otros a informar al pueblo de nuevas alternativas y tendencias que estan surgiendo en el entorno del Internet y que pueden dar un cambio radical en la vida de toda aquella persona que desee en verdad mejorar su vida en todos los aspectos, le hablo sr.Juan de las nuevas tendencias de distribucion en los mercados, le hablo de NETWORK MARKETING, o MULTINIVEL, qu e pareciera que son palabras que para ustedes los cultos tuvieran la LEPRA, informese querido amigo y deje de darle poder a un sistema aracaico y decadente como es el sistema tradicional de formacion y empleo que hemos tenido por mas de 400 años, por que esto esta desapareciendo, quieran o no, las nuevas tecnologias especialmente el Internet, esta revolucionando TODO, y con ello el poder de los de siempre.

O es que acaso esta usted ciego o desinformado, perdone no quiero que sean duras mis palabras, pues llevo con usted ya un tiempo de acuerdo en casi un 90 por ciento de como siente y por lo que lucha. pero por favor amplie un poco mas su mente, y vea lo que se esta viniendo encima.
un saludo
Jose Miguel Crevillen
Un sin titulo , pero con ganas de salir adelante honradamente.
guillemo (Unregistered) 2009-11-22 02:31:40

Yo creo que cada uno tiene que ser libre de poder estudiar lo que más quiera, lo que más le guste, debe y tiene la obligación de hacer todo lo que esté en sus manos para satisfacer sus inquietudes intelectuales. Esa es nuetra cantera. Sin científicos, sin economistas, sin filósofos, sin intelectuales independientes quién va a controlar al poder.
El Estado, que somos todos, está obligado a facilitar los medios para beneficiarse y que nos beneficiemos todos. A menos que ya no exista el Estado y nuestra Patria sea la Corporación o la Empresa que se ocuparían de hacer las leyes en función de los intereses económicos de los oligopolios en constante lucha por devorarse unos a otros. En tal caso habría que ver lo que estamos haciendo con nuestros impuestos ya que un montón de nuestras instituciones no tendrían sentido.
La ignorancia hará que el pueblo crea que su futuro no está en sus manos.
PRODI
posfordista (Unregistered) 2009-11-22 11:20:10

?A mi lo que me da de comer es trabajar, no estudiar?. Con frases como esta respondían esta semana en la cola del paro a quien repartía la nueva programación de cursos gratuitos de formación ocupacional 2009-2010 del, entre otros, Fondo Social Europeo, un tríptico que casi nadie aceptaba.
Dentro de la oficina algo insólito, la directora a pie de máquina repartiendo tickets en fila de a uno. Accedo a entregar la solicitud de incorporación al Programa Temporal de Protección por Desempleo e Inserción (PRODI). En el apartado 5.1de la misma, me comprometo y suscribo participar en acciones de formación que determinen los servicios públicos de empleo, entre 578 especialidades formativas, la administración dispondrá. Salgo convencida: quien no quiera formarse al entrar, deberá declarar, autorizar y suscribir su participación en formación antes de salir.
mercado laboral
guillermo (Unregistered) 2009-11-30 21:28:59

hola muy buenas noches. Me interesa esta discusión. Yo soy universitario en último año de carrera. No he podido realizar prácticas en empresas todavía pero sí que conozco a compañeros que las han hecho. Estos llevan ya un par de años fuera sin rascar casi nada, así que antes de perder el hábito se han puesto a estudiar para funcionarios al grupo A1, a lo más alto.
Yo creo que también haré lo mismo, opositar a lo más alto, así podré tener la vida digna que parece que la empresa privada no proporciona.

¿ Montar una pyme en sociedad limitada? Sí, pero no tengo pasta.

Un cordial saludo
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